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Estados Unidos: momento decisivo para el matrimonio igualitario

Estados Unidos: momento decisivo para el matrimonio igualitario

Publicado el 29 de marzo de 2013
Amy Goodman
La Corte Suprema estadounidense escuchó esta semana los alegatos de dos históricos juicios en relación con el matrimonio entre personas del mismo sexo. El martes, evaluó la polémica ‘Proposición 8’, un proyecto de ley que fue sometido a referéndum en el estado de California, que prohibió el matrimonio entre personas del mismo sexo. El miércoles, la Corte estudió el caso sobre la inconstitucionalidad de la Ley de Defensa del Matrimonio ( DOMA , por sus siglas en inglés), denominado ‘Estados Unidos contra Windsor’. “Windsor” es Edie Windsor, ahora de 83 años de edad, quien se casó con Thea Spyer, la mujer que fue su pareja durante 44 años.
Edie y Thea se conocieron a principios de la década de 1960 en Greenwhich Village, Nueva York y fue amor a primera vista. En 1967, Thea le propuso matrimonio a Edie, a pesar de que sabían que no era una posibilidad. Vivieron juntas como un matrimonio: compraron una casa juntas, compartían las ganancias y vivían su vida juntas. En 1975, a Spyer le diagnosticaron esclerosis múltiple. Edie cuidó a Thea durante su enfermedad, que le provocó parálisis y la obligó a estar en una silla de ruedas. Cuando, en 2007, los médicos le dijeron a Thea que le quedaba tan solo un año de vida, volvió a proponerle matrimonio a Edie. La pareja viajó a Toronto, y el 22 de mayo de 2007 se casaron en una ceremonia oficiada por el primer juez públicamente gay de Canadá, Harvey Brownstone.
Un año más tarde, el estado de Nueva York, donde vivía la pareja, reconoció oficialmente los matrimonios entre personas del mismo sexo contraídos fuera del estado, a pesar de que le llevó al estado varios años más legalizar el matrimonio igualitario dentro de su jurisdicción. Tras haber obtenido su acta de matrimonio en Canadá y una vez que el estado de Nueva York la aceptó, aún había una importante institución que se negaba a reconocer su declaración formal de amor y compromiso para toda la vida: el gobierno de Estados Unidos. La ley DOMA fue promulgada por el Presidente Bill Clinton el 21 de septiembre de 1996. La ley establece que «Al determinar el significado de cualquier Ley del Congreso, o reglamento o en la interpretación de los diversos organismos u oficinas administrativas de Estados Unidos, la palabra ‘matrimonio’ se refiere exclusivamente a la unión legal entre un hombre y una mujer, y la palabra ‘cónyuge’ se refiere únicamente a una persona del sexo opuesto que es esposo o esposa».
La ley DOMA fue aprobada en el Congreso meses antes de las elecciones presidenciales y contó con el apoyo de ambos partidos. Sin embargo, Clinton, según escribió este mes en el Washington Post, se opone ahora a la ley. Clinton escribió que la ley DOMA es “incompatible con nuestra Constitución debido a que el artículo 3 de la ley define el matrimonio como una institución únicamente entre un hombre y una mujer, lo que hace que las parejas del mismo sexo que están legalmente casadas en nueve estados y en el Distrito de Columbia no puedan beneficiarse de los más de mil programas y leyes que protegen los derechos de las parejas casadas”.
Thea murió el 5 de febrero de 2009 a los 77 años de edad. Tras haber perdido a su esposa, Edie sufrió un ataque al corazón. Mientras se recuperaba, se enteró de que debía pagar 363.000 dólares de impuesto federal al patrimonio sobre el valor de los bienes que Thea le dejó, una cifra que no tendría que pagar si el gobierno reconociera su matrimonio como legítimo. Edie, que ha sido activista por los derechos de las lesbianas durante décadas, decidió dar pelea y demandó al gobierno de Estados Unidos.
Edie obtuvo fallos favorables tanto en el tribunal federal de distrito como en el tribunal federal de apelaciones. El Fiscal General Eric Holder anunció en febrero de 2011 que el gobierno de Obama no defendería la ley DOMA ante la justicia. Sería de esperar que eso pusiera fin al problema. Sin embargo, ahí es donde entra en escena el Grupo Bipartidista de Asesoramiento Jurídico del Congreso de Estados Unidos ( BLAG , por sus siglas en inglés), integrado por cinco miembros. Sus tres miembros republicanos: el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner; el líder de la mayoría de la Cámara baja, Eric Cantor; y el jefe de disciplina de la mayoría en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, votaron para ordenarle a la Oficina del Asesor General de dicha Cámara que defienda la ley DOMA , debido a que el gobierno de Obama se negó a hacerlo. La Cámara Baja contrató al ex procurador general durante el gobierno de George W. Bush, Paul Clement, para que defienda la Ley DOMA . Se ha informado que, hasta la fecha, Clement ha recibido 3 millones de dólares de dinero de los contribuyentes en el marco del caso.
La Corte Suprema trató el caso de Edie el miércoles 27 de marzo. Frente al edificio de la Corte, y aún con la sortija de compromiso que Thea le dio en 1967, Edie afirmó: “El de hoy es un acontecimiento muy importante para mí. Es un acontecimiento que sucede una vez en la vida. Sé que el espíritu de mi difunta esposa, Thea Spyer, está justo aquí junto a nosotros, observando y escuchando, y estaría muy orgullosa y feliz de ver todo lo que hemos logrado. Gracias a todos”.
En una entrevista con la revista ‘OUT’, Edie recordó: “La primera vez que bailamos en la silla de ruedas, yo sentada en su falda, fue con la canción que dice ‘There’s a place for us, there’s a time for us’. Ya no puedo cantarla porque me hace llorar”. La canción, “Somewhere”, de la película “West Side Story”, dice: “Hay un lugar para nosotros, hay un momento para nosotros. Toma mi mano y ya habremos recorrido la mitad del camino. Toma mi mano y te llevaré. De algún modo, algún día, en algún lugar”.
Gracias a Edie Windsor, a la difunta Thea Spyer y a las millones de almas valientes, el momento y el lugar para el matrimonio igualitario pueden llegar muy pronto.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2013 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español , spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Hambre de justicia en Guantánamo

Hambre de justicia en Guantánamo

Publicado el 15 de marzo de 2013 Amy Goodman Ha surgido información desde la prisión militar estadounidense de Bahía de Guantánamo de que la mayoría de los prisioneros están en huelga de hambre. Ciento sesenta y seis hombres permanecen detenidos allí, a pesar de que el gobierno de Obama ha autorizado la liberación de más [...]

Hacen falta más que palabras para combatir el cambio climático

15 de febrero de 2013
Amy Goodman
Por primera vez en sus 120 años de historia, el grupo Sierra Club participó en un acto de desobediencia civil. Lo hizo el mismo día en que el Presidente Barack Obama pronunció su discurso sobre el Estado de la Unión de 2013. El grupo se sumó a otras muchas personas que se manifestaron contra la construcción del oleoducto Keystone XL, que aguarda el permiso del gobierno de Obama. En su discurso, el presidente se comprometió a enfrentar la creciente amenaza de la crisis climática. Pero será necesario algo más que palabras para salvar al planeta de la crisis climática provocada por el ser humano, y un creciente movimiento social heterogéneo le está exigiendo a la Casa Blanca que adopte medidas significativas.
El oleoducto Keystone XL es particularmente polémico debido a que permitirá la explotación de las arenas bituminosas de Canadá, que son consideradas la fuente de petróleo más sucia del planeta. Una de las principales voces contra el cambio climático, James Hansen, director del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA , escribió en el New York Times el año pasado acerca de las arenas bituminosas: “Si Canadá continúa con el proyecto y nosotros no hacemos nada, será el fin para el clima”. Una nueva investigación realizada por la organización sin fines de lucro Oil Change International señala que el impacto potencial de las arenas bituminosas será aún peor de lo que se creía. Debido a que el oleoducto planificado atravesaría la frontera entre Estados Unidos y Canadá, la empresa a cargo del proyecto, TransCanada, debe recibir permiso del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Entre las personas arrestadas frente a la Casa Blanca se encontraba Julian Bond, ex director de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color ( NAACP , por sus siglas en inglés -NO LEER ). Julian Bond declaró: “Se trata de un asunto importante que afecta a todas las personas que vivimos en este país y a todas las personas del mundo. De hecho, a menos que adoptemos medidas con respecto al medio ambiente y dejemos en claro que queremos tener agua limpia, aire fresco, todo lo que todo el mundo quiere y necesita, cada vez va a ser peor”.
Las protestas que tuvieron lugar durante dos semanas frente a la Casa Blanca en el verano de 2011 culminaron con el arresto de 1.252 personas. En noviembre de ese año, otros miles de manifestantes se congregaron para rodear la Casa Blanca y exigir que se rechazara el pedido de autorización para la construcción del oleoducto Keystone XL. Días más tarde, el Presidente Obama anunció que postergaría la decisión hasta 2013, luego de las elecciones. Finalmente otorgó un permiso para la construcción del tramo sur del oleoducto, proyectado de Oklahoma a Texas. Dicha decisión provocó protestas de terratenientes y ambientalistas, que incluyeron una campaña de acción directa no violenta en Texas en la que la gente se encadenó a equipamiento del oleoducto, ocupó tierras y se encadenó a árboles para impedir la construcción.
Cuando comenzó el proceso para solicitar el permiso, la entonces Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que estaba a favor de aprobar el oleoducto, a pesar de que la revisión obligatoria que debía realizar el Departamento de Estado no había concluido. Tras esas declaraciones, se generó controversia cuando el Washington Post informó que el lobista de TransCanada en Washington D.C., Paul Elliott, había trabajado para la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2008. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, dirigida por Lisa Jackson, una funcionaria nombrada por Obama, había sido crítica acerca del oleoducto. Cuando Jackson renunció inesperadamente a fines de diciembre de 2012, el New York Post informó, sobre la base de información proporcionada por un supuesto “integrante del círculo íntimo de Jackson” que “ella no quería ser directora de la EPA cuando Obama apoye la construcción [del oleoducto]”. Un portavoz de Jackson negó la veracidad de esa declaración.
El nuevo Secretario de Estado del gobierno de Obama, John Kerry, habló acerca de Keystone XL después de su primera reunión oficial con un dignatario extranjero, el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird. Kerry sostuvo: “La secretaria Clinton puso en práctica un proceso muy abierto y transparente que estoy comprometido a continuar. Puedo garantizarle que será justo y transparente, que se rendirán cuentas del mismo y esperamos poder estar en condiciones de realizar un anuncio en el mediano plazo”.
En el discurso sobre el Estado de la Unión, Obama le dio esperanzas a quienes están preocupados por el calentamiento global: “Por nuestros hijos y por nuestro futuro debemos hacer más para combatir el cambio climático. [...] Podemos pensar que la tormenta Sandy, que la sequía más severa en décadas y los peores incendios forestales que algunos estados han tenido que soportar son tan solo una coincidencia. O podemos creer en el dictamen indiscutible de la ciencia y adoptar medidas antes de que sea demasiado tarde”.
Este domingo, en vísperas del feriado por el Día de los Presidentes, se llevará a cabo la que se espera sea la mayor protesta contra el cambio climático de la historia de Estados Unidos, denominada Forward on Climate. Ciento treinta y cinco organizaciones participarán de la manifestación, entre ellas el Sierra Club, Indigenous Environmental Network y 350.org. Sierra Club es una de las organizaciones ambientalistas más poderosas del mundo. Su decisión de participar en acciones de desobediencia civil implica un gran paso en el movimiento para detener el cambio climático. El director ejecutivo de Sierra Club Michael Brune declaró: “Puede resultar un tanto sorprendente que una organización como Sierra Club, que ha existido durante tanto tiempo y ha participado en tantas luchas importantes, realice un acto de desobediencia civil por primera vez. Pero creemos que este proyecto del oleoducto de arenas bituminosas es un despilfarro. Provocaría tal desastre climático que debemos utilizar todas las herramientas de la democracia para luchar contra esto. [...] Nos damos cuenta de que debemos hacer todo lo posible para asegurarnos de que en lugar de que se inviertan 7.000 millones de dólares en un oleoducto contaminante, ese dinero sea invertido en energía limpia”.
El Sierra Club parece evocar las palabras de su primer presidente, John Muir, quien escribió en 1892: “Esperamos poder hacer algo por la naturaleza y alegrar a las montañas”.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español , spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

John Brennan, Sami al-Hajj y la tortura de Guantánamo

Publicado el 11 de enero de 2013
Amy Goodman
Exige coraje el ir a una zona de guerra por voluntad propia, armado con un micrófono y una cámara, como periodista. Eso es lo que se disponía a hacer en diciembre de 2001 el camarógrafo de Al-Jazeera Sami al-Hajj al ingresar a Afganistán desde Pakistán para cubrir las operaciones militares que desarrollaba Estados Unidos en el lugar. Si bien a su compañero de trabajo se le permitió el ingreso, al-Hajj fue arrestado en lo que se convertiría en una angustiosa y escalofriante odisea que duraría casi siete años. La mayor parte de ese tiempo la pasaría como el prisionero número 345, único periodista detenido en la prisión de Guantánamo. Cabe aclarar que nunca se presentaron cargos en su contra. Al-Hajj se encuentra en libertad en este momento, de regreso a su puesto de trabajo en Al-Jazeera y junto a su familia. Sus recuerdos de los horrores vividos durante el período de detención bajo custodia de Estados Unidos deberían ocupar un lugar central en las deliberaciones que se llevarán a cabo próximamente de cara a la confirmación del nombramiento de John Brennan, elegido por Obama como nuevo Director de la CIA . Han pasado once años desde la apertura de la prisión de Guantánamo y cuatro años desde que el Presidente Obama prometió clausurarla en el correr del siguiente año.
Baher Azmy, director legal del Centro por los Derechos Constitucionales habla sobre la importancia de que Sami al-Hajj pueda relatar ahora lo sucedido. “La historia de al-Hajj habla con mucha elocuencia acerca de lo que han sufrido cientos de detenidos que no pueden contar su historia. Al-Hajj habla con mucha elocuencia, pero quien lo escucha debe tener en cuenta que no se trata de un caso excepcional. Dejando de lado el hecho de que su caso fue reivindicado por tratarse de un periodista de Al-Jazeera, la brutalidad que padeció en Afganistán, el hecho de que se le impidiera ingresar por motivos políticos o por haber caído como víctima de un cazador de recompensas, la arbitrariedad de su detención en Guantánamo y la brutalidad con la que fue tratado allí, es una historia que podrían repetir cientos de veces personas que poseen voces más suaves o menos elocuentes que la suya.”
Estuve con Sami al-Hajj el mes pasado en la sede de Al-Jazeera en Doha, Qatar. Actualmente dirige la oficina de derechos humanos y libertades públicas de la red. Alto y distinguido con su túnica blanca, vestimenta común para los hombres en Qatar, al-Hajj me contó, en su mejor inglés, lo que tuvo que resistir.
“Me llevaron al aeropuerto de Kandahar junto a otras personas. Pasamos cinco meses en Kandahar. Y allí en Kandahar comenzaron a interrogarme, me preguntaron todo acerca de mí, desde el comienzo, desde que nací hasta que me arrestaron.” Con grilletes y encapuchado lo empujaron del avión de transporte, cayó y se quebró la rótula contra el asfalto. A pesar de eso, igual lo obligaron a caminar hacia un edificio donde había gente gritando. Lo ubicaron en el centro de un círculo formado por soldados estadounidenses que le apuntaban a la cabeza.
Quienes lo interrogaban creían que había filmado la última entrevista conocida con Osama bin Laden. Sami Al-Hajj afirma haberles dicho: “Les dije: ‘No soy la persona que filmó a Osama bin Laden porque en ese momento yo estaba en Doha. Mi pasaporte dice eso, y los pasajes también dicen eso. No soy la persona que buscan. Y no tendría miedo de decir que filmé a Osama bin Laden. Es mi trabajo, es lo que hago. Si en este momento tuviera la oportunidad de filmar a Osama bin Laden, lo haría sin remordimientos porque es mi trabajo.” Al-Hajj dice que sus captores reconocieron que tenían al camarógrafo equivocado y prometieron liberarlo. Sin embargo, permaneció en una prisión bajo custodia de Estados Unidos en Kandahar durante cinco meses.
El 13 de junio de 2002, le colocaron grilletes, lo encapucharon y lo llevaron en avión, según piensa, junto a otras 40 personas, a Guantánamo. Durante el viaje, se les negó comida, agua y acceso a los baños. Además, se los golpeaba si intentaban dormir. En Guantánamo, continuaron los interrogatorios.
“Me dijeron que mi historia estaba limpia, que no tenía nada, pero dijeron: ‘Ahora estás en Guantánamo y esperamos la decisión que tome el Pentágono para liberarte. Hasta que llegue ese momento, queremos que tengas paciencia y que cooperes con nuestra gente.’”
Quedó claro lo que sus captores querían decir con “cooperar”: “Me dijeron: ‘Tenemos entendido que quieres estar de nuestro lado, trabajar con nosotros’. Y empezaron a ofrecerme la nacionalidad estadounidense y hacerse cargo de cuidar a mi familia si trabajaba con ellos en la CIA . Debía continuar con mi trabajo en Al-Jazeera y enviarles información acerca del vínculo entre Al-Jazeera y al-Qaida y los terroristas y algunas personas de Medio Oriente. Por supuesto que me negué a hacerlo. Les dije: ‘Soy periodista y moriré siendo periodista.’”
Sami al-Hajj afirma haber sido torturado en repetidas oportunidades. Finalmente, inició una huelga de hambre de más de 400 días y, como respuesta, fue dolorosa y violentamente alimentado a la fuerza. No limpiaban los tubos entre prisionero y prisionero, por lo que estaban cubiertos de sangre.
John Brennan fue director del Centro Nacional para la Lucha contra el Terrorismo durante la presidencia de George W. Bush y se dice que fue la primera elección del Presidente Obama para dirigir la CIA . Brennan dejó de ser considerado para el cargo debido a las quejas existentes respecto a que había apoyado públicamente las políticas de la CIA conocidas como “técnicas avanzadas de interrogatorio” y “rendición extraordinaria”. Ahora que están por comenzar las audiencias para su confirmación como director de la CIA en el Senado, es importante pensar en el significado real de las expresiones “interrogatorio avanzado” y “rendición”. Es importante tener presente la historia de Sami al-Hajj.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español , spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

El deseo de Año Nuevo de Obama: mantener intacto el statu quo

Publicado el 4 de enero de 2013
Amy Goodman
En medio del teatro montado por la Casa Blanca y el Congreso en torno a las llamadas negociaciones sobre el precipicio fiscal, el Presidente Obama promulgó una serie de leyes que renovaron algunos de los peores excesos de la época de Bush. Estas leyes, que han sido ampliamente excluidas de la cobertura mediática, consolidan aún más políticas detestables como la detención por tiempo indeterminado, las escuchas telefónicas sin órdenes judiciales y la permanencia de la prisión estadounidense en Bahía de Guantánamo. El acuerdo para evitar el precipicio fiscal de por sí aumenta la probabilidad de que el Presidente Obama pueda sabotear un recorte sin precedentes del inflado presupuesto del Pentágono. El ´feliz año’ no lo es tanto, después de todo.
El domingo 30 de diciembre, la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca emitió un escueto comunicado en el que informó: “El Presidente promulgó la ley H.R. 5949 o ‘Ley de Reautorización de Enmiendas a la ley FISA 2012’, que amplía por cinco años el Título VII de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera ( FISA , por sus siglas en inglés)”. Así, los polémicos poderes de vigilancia del gobierno fueron renovados hasta finales de 2017. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles describió a la ley como “otra decepcionante votación del Senado a favor de controlar las comunicaciones de los estadounidenses”.
Defensor de las causas progresistas en la Cámara de Representantes, Dennis Kucinich, legislador por Ohio, deberá abandonar su banca en el Congreso tras 16 años luego de que el distrito de Cleveland al que representa fuera eliminado debido a la reestructuración de los distritos impulsada por los republicanos después del censo de 2010. Días antes de su alejamiento del Congreso, le pregunté a Kucinich acerca de la reautorización de la ley FISA .
Kucinich afirmó: “Estamos ingresando al ‘mundo feliz’ [que describía Huxley en su libro], que implica no solo que el aparato del gobierno puede investigar grandes bases de datos y extraer información para intentar identificar a las personas que pueden ser consideradas como amenazas al statu quo, sino que también tenemos aviones no tripulados, que son cada vez más pequeños, que les darán a los gobiernos, a todo nivel, mayor capacidad de vigilar la conducta privada de las personas. Es una pesadilla. El proyecto de ley FISA es tan solo un ejemplo de cómo Estados Unidos ha adoptado un curso de acción que socava las expectativas no solo del derecho a la privacidad, sino también del derecho de no ser requisados o de que nuestros bienes no sean incautados. [Las medidas] para obtener información sobre las personas deberían estar sometidas a una orden judicial. No deben estar sujetas a la decisión de un agente del FBI (…). La promulgación de esta ley es algo negativo”.
A esto se suma la pesadilla de la detención por tiempo indeterminado sin acusación ni juicio. Hace poco más de un año, el Presidente Obama promulgó la Ley de Autorización de Defensa Nacional para 2012, también conocida como la NDAA anual. Aquella versión de 2012 de la NDAA contenía una polémica disposición que les otorgaba a las fuerzas armadas de Estados Unidos amplios poderes para detener a personas por tiempo indeterminado, no solo a quienes hayan sido identificados como enemigos en el campo de batalla, sino también a cualquier persona que las fuerzas armadas consideraran que “brindó apoyo” al enemigo. Chris Hedges, un ex corresponsal en el extranjero del New York Times, que fue parte del equipo de periodistas que ganó el premio Pulitzer en 2002 por la cobertura que realizó el periódico del terrorismo mundial, demandó al gobierno de Obama debido a que, al trabajar en sus informes, se encuentra a menudo con aquellos a quienes el gobierno de Estados Unidos define como terroristas: “Creo que se trata de una batalla interminable. Los que no aceptamos el relato oficial ya hemos sido atrapados por el estado de seguridad y vigilancia. Como corresponsal en el exterior tuve contacto directo con 17 organizaciones que están en la lista de terrorismo del Departamento de Estado, desde al-Qaeda hasta Hamas, Hezbollah y el PKK , y no hay ninguna disposición en ese artículo en particular de la ley NDAA que excluya a los periodistas”.
Un juez federal aceptó la demanda y ordenó una suspensión que evita la aplicación de dicho artículo de la ley NDAA . El gobierno de Obama apeló el fallo y el caso aún está siendo considerado por un Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos. Mientras tanto, la suspensión impuesta judicialmente ha sido revocada. Tras la renovación de la ley NDAA para 2013 y considerando que las disposiciones sobre la detención por tiempo indeterminado han permanecido intactas, Hedges me dijo: “En este momento, el tribunal de apelación es lo único que nos puede salvar de convertirnos en una dictadura militar”.
La NDAA 2013 incluye una disposición que prohíbe al gobierno de Obama gastar parte de los 633.000 millones de dólares del proyecto de ley en la construcción o alteración de cualquier centro de detención destinado a albergar a los prisioneros de Bahía de Guantánamo. Esto deja al Presidente Obama sin margen de acción, a pesar de su orden ejecutiva de 2009 de cerrar el complejo carcelario y de su más reciente reiteración de dicha meta. De los 166 prisioneros que se encuentran detenidos allí, se ha autorizado la liberación de 86, que, a pesar de ello, permanecen en prisión. El grupo Human Rights First acaba de publicar un plan que detalla cómo el Presidente Obama podría cerrar Guantánamo, a pesar de los obstáculos impuestos por el Congreso.
El segundo mandato del Presidente Obama comenzará oficialmente el 21 de enero, el feriado nacional logrado tras una ardua lucha, en el que se celebra el aniversario del nacimiento de Martin Luther King Jr. “El arco del universo moral es amplio, pero se inclina hacia el lado de la justicia”, afirmó King. Si el Presidente Obama aspira a hacer algo más que perpetuar un statu quo injusto, debe tomar medidas de inmediato.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español , spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Se necesitan medidas urgentes para controlar el uso de armas (en todo el mundo)

Publicado el 28 de diciembre de 2012
Amy Goodman
Tras la celebración de los últimos funerales de las víctimas de la masacre escolar de Newtown, Connecticut, la violencia con armas no se detiene. Uno de los ejemplos más notorios de ello es el homicidio de dos bomberos voluntarios ocurrido en Noche Buena en la localidad rural de Webster, Nueva York, por parte de un ex convicto armado con un fusil semiautomático Bushmaster AR-15 de calibre .223, el mismo fusil utilizado por el asesino de Newtown, Adam Lanza. James Holmes, el presunto culpable de la masacre de Aurora, Colorado, ocurrida en julio de este año, está acusado de utilizar, entre otras armas, una Smith&Wesson AR-15 con un cargador de tambor con capacidad para 100 balas en lugar de un cargador tubular normal. La Asociación Nacional del Rifle ( NRA , por sus siglas en inglés), que se opone firmemente a cualquier reglamentación de estas armas y de los cargadores de gran capacidad, continúa bloqueando las leyes de tenencia de armas e incluso proclama sus esfuerzos para bloquear el Tratado internacional sobre el Comercio de Armas que será negociado en las Naciones Unidas en marzo de 2013.
El 24 de diciembre, el mismo día que ocurrió el ataque contra los bomberos en Webster, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de realizar las nuevas negociaciones sobre el Tratado sobre el Comercio de Armas del 18 al 28 de marzo del próximo año. Cabe recordar que en el pasado mes de julio el gobierno de Obama dijo que “necesitaba más tiempo” para revisar el tratado propuesto, lo que frustró cualquier esperanza de que se aprobara el tratado y de que fuera enviado a los Estados miembro para ser ratificado. Esto sucedió apenas una semana después de la masacre de Aurora y en medio de la reñida campaña presidencial. La NRA contribuyó a bloquear el Tratado sobre el Comercio de Armas al entregar al Presidente Barack Obama y a la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, una carta de oposición al tratado firmada por 50 senadores estadounidenses, entre ellos ocho demócratas, y 130 miembros de la Cámara de Representantes.
El tratado no debería causar polémica. Al suscribirlo, los gobiernos se comprometen a no exportar armas a países que están sujetos a un embargo de armas, ni a exportar armas que facilitarían “la comisión de genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra” u otras violaciones del derecho internacional humanitario. El tratado prohíbe la exportación de armas si facilitan la “violencia de género o la violencia contra los niños” o si son utilizadas para “el crimen trasnacional organizado”. El tratado regula la exportación internacional de armas y municiones, pero no regula la legislación nacional interna de los países sobre la venta o el uso de armas.
Amnistía Internacional exhortó la semana pasada a la NRA a que “abandonara de inmediato su campaña de mentiras y tergiversación de información acerca del Tratado sobre el Comercio de Armas que será negociado en las Naciones Unidas”. Michelle Ringuette, de Amnistía Estados Unidos, explicó: “Cada día 1.500 personas mueren en conflictos armados en todo el mundo, es decir, una persona por minuto. Las armas no reglamentadas son utilizadas para obligar a decenas de miles de niños a participar en conflictos armados y para violar mujeres y niñas en zonas de conflicto.” Y agregó: “A causa de los conflictos armados, más de 26 millones de personas en el mundo se han visto forzadas a huir de sus hogares y su modo de subsistencia ha sido destruido. La NRA debe abandonar de inmediato su campaña para impedir un tratado internacional sobre el comercio de armas”.
El presidente de la NRA , Wayne LaPierre, pronunció su respuesta pública a la masacre de Newtown una semana después de sucedida y culpó de la violencia a los “monstruos” y a cualquier tipo de factor, desde los videojuegos hasta los huracanes, pero no sugirió en ningún momento que las armas y el fácil acceso a las mismas en Estados Unidos pudieran tener algo que ver con la masacre. Durante la conferencia de prensa, LaPierre fue interrumpido en dos oportunidades por activistas por la paz del grupo Code Pink. La primera pancarta, sostenida por Tighe Barry, decía: ‘La NRA está matando a nuestros hijos’. Barry sostuvo la pancarta en silencio frente al estrado mientras LaPierre intentaba proseguir con su discurso. Luego lo obligaron a retirarse. Después de que LaPierre reanudó su discurso, Medea Benjamin se puso de pie mientras sostenía una pancarta con la leyenda “La NRA tiene las manos manchadas de sangre”. Acto seguido, fue expulsada de la sala. Dos días más tarde, en el programa de NBC ‘Meet the Press’, LaPierre negó que reglamentar la venta y uso de armas semiautomáticas o de los cargadores de gran capacidad contribuiría a detener la epidemia de homicidios colectivos en Estados Unidos.
La NRA ejerce gran influencia en la reglamentación de las armas de fuego tanto a nivel estatal como federal. Andrew Feinstein, autor del libro ‘The Shadow World: Inside the Global Arms Trade” me dijo: “Nunca he visto un lobby a favor de las armas con tanta influencia sobre su propio gobierno como el lobby de la NRA en Estados Unidos. La situación en el ámbito nacional o internacional se parece mucho a lo que sucede a nivel interno, en particular en Estados Unidos, porque al hablar de este tema hay que tener en cuenta que Estados Unidos compra y vende casi la misma cantidad de armas que el resto del mundo tomado en su conjunto. Entonces, lo que sucede en Estados Unidos tiene fuertes consecuencias en el resto del mundo”.
Desde los pasillos de la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut, hasta Afganistán o Somalia, el flujo de armas y municiones estadounidenses provoca violencia, muertes y heridas. El Presidente Obama y el Congreso deben adoptar medidas en forma urgente.

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